Cómo vivir al ciento por ciento | |
Éxodo 2 | |
Cada vez es mayor la cantidad de gente que consume psicofármacos, que se suicida, que tiene sus vidas vacías. Muchos han logrado grandes cosas pero su espíritu esta vacío, pasan los años y sólo esperan la muerte. Un niño sólo quiere que le den, un adulto hace crecer lo que tiene El niño es como una vasija vacía que necesita ser llenada, el adulto es la vasija llena pero siempre esta buscando más y el padre es la vasija llena que busca vaciarse en otros. Dios tiene que restaurar las tres personalidades de todo ser humano para vivir al ciento por ciento. 1º El niño interior. Si tu niño interior está lastimado seguramente perderás la alegría de vivir, de reír y pasarla bien. En la Biblia, todos los pasajes que hablan sobre el gozo son para restaurar al niño interior: “ En tu presencia hay plenitud de gozo. ” David era un niño por eso tocó el corazón del Señor, decía: “ Señor entrare en tu presencia con alegría como un nene que va a divertirse.” “Cantad al Señor con gozo ”. Sólo un niño sano puede hacer que Pedro, estando en la cárcel, se eche a dormir y decir: “ Si Dios me sacó de otras cárceles también me secara de esta.” O sea, cuando Dios viene a tu vida es para restaurar la capacidad de reír. Un mujeriego es un niño herido; una chismosa es una mujer con su niña herida; el que critica, calumnia, habla mal de los demás, tiene su niño herido. Moisés no tuvo infancia y por eso tenía motivos para tener su niño herido. Cuando él nació había sentencia de muerte, su padre lo abandono y su madre no sabía qué hacer. Dice que era tan hermoso que, para salvarlo, lo puso en la orilla del río y dejó que Dios hiciera el resto. Moisés no tenía motivos para divertirse pero descubrió el gozo del Señor. Hubieron padres o gente que nos abandonaron, tuvimos una infancia difícil pero Dios puso a otras personas, ángeles que nos cuidaron y canceló la sentencia de muerte. Hoy estamos con vida y tenemos motivos para gozarnos, el presente es glorioso. Moisés nació y la madre lo vio hermoso. Hermoso, en el original, es: “ lo vio con un propósito, con un sueño.” La madre pensó: “Si Dios puso su sueño, este niño será más grande que el faraón que quiere matarlo”. O sea, No importa si las tinieblas y el infierno apuntaron contra tu vida, no te han vencido porque el sueño de Dios canceló el propósito del enemigo, por eso hay motivos para celebrar. Y la hija del faraón le pagó a la madre de Moisés para que lo criara. Los mismos faraones que quisieron destruirte terminarán pagando tu sueño, todos tus enemigos caerán delante de ti, habrá una mesa en presencia de ellos, que están dispersos, y vos estarás celebrando la victoria en la casa del Señor. La gran mayoría de los hombres mueren por infarto y es porque Satanás les ha robado la capacidad de pasarla bien. 2º- El adulto interior. Le preguntaron a un hombre muy rico, cuál era la característica para triunfar y respondió: “La gente exitosa que conocí es decidida, ejecutiva, no piensa cuarenta horas en lo que va hacer sino analiza y toma decisiones.” Moisés estaba en la montaña cuidando las ovejas, tenía 80 años y Dios se le apareció y le dijo: “ Moisés, ¿Qué haces aquí cuidando las ovejas? Yo no te llame para eso sino para conquistar”. Dios restaurará la capacidad de conquista. Salomón fue un niño y nunca mató a un gigante ni a un oso, nació en cuna de oro porque David, su padre, fue el que peleó con Goliat, el que se hizo rico. Tuvo todo pero un día se le apareció Dios y le dijo: “ No puedes vivir toda la vida jugando, debes conquistar.” El niño sólo se divierte, el adulto conquista. Dios no te dejará hasta formar un peleador. Pablo dijo, antes de morir: “ He peleado la batalla ”, porque sabía que fue formado como conquistador. Recuperá tu sueño y peleá, sos conquistador. Hay personas con su adulto muerto, pasaron sus vidas riendo pero nunca lograron nada, guardaron sus sueños y obedecieron los límites que les pusieron. Dios dará tres cosas a los conquistadores: Saldrás de la montaña donde cuidabas las ovejas e irás a otro lugar para formar gente. Dios hará que el faraón sea eliminado delante de tus ojos, que lo veas perdido, que lo que antes no te servía serán los recursos con los que abrirás el Mar Rojo y te llevará de la tierra donde no pasa nada a la tierra de los resultados. -“Escribirán la historia” Continuando esa declaración, declaro que sos el lápiz para escribir la historia de la República Argentina. -“Dios les dará prosperidad ilimitada.” El mismo que te robó el dinero te devolverá lo que te han sacado, cuando asumas la posición de conquista. Dios te dará recursos y conexiones ilimitadas, serás un conquistador con prosperidad y milagros ilimitados. Los más grandes milagros del Antiguo Testamento los vivió Moisés. Dios restaura en tu adulto la capacidad de pelear, de soñar, de enfocarte en el propósito porque te lo prometió. 3º- El padre interior. Padre es el que se reproduce, deja huella, conduce. ¿A quién estás conduciendo? ¿A quién estás formando? ¿Quienes son los discípulos de tus lomos? ¿A quienes entrenaste? ¿A quienes ganaste para el Señor? ¿Hasta dónde llega tu deseo de ser líder? Líder es lo máximo en la Biblia, es el que da. Y el que da siempre es mayor que el que recibe, porque el que da tiene más. Los hombres más grandes fueron padres: Abraham, no podía tener hijos pero fue padre. (Esterilidad en el Antiguo Testamento está condenada porque es símbolo de lo espiritual.) Dios no te dejará estéril, te dará un Isaac sobrenaturalmente para que trasmitas tu fe, compartas tu conquista. Dios te dará a Isaac para formarlo, para que compartas fe, lo sueltes, vuele y haga lo mismo con otra persona. Elías fue padre. Josué fue padre. Eliseo fue padre. Todos los grandes hombres han formado a otros. Habrá un momento en que te entrenes para ser padre, formarte para líder y tengas hijos espirituales. Pablo era un padre espiritual, llegaba a un lugar donde no había cristianos, iba a la plaza donde concurría la gente y empezaba a predicar y establecía una iglesia. Fundó alrededor de 30 iglesias en 20 años y en cada lugar, los judíos y gentiles lo perseguían para matarlo, tenía que huir; pero sólo quería parir hijos, cuidarlos y soltarlos. Cuando nazca el deseo de parir habrás vivido al máximo. Nunca llegarás a ser padre si sos huérfano; para ser padre necesitas un padre. Pablo validó a Timoteo diciendo: “ Mi hijo amado”. Cada persona que invitas y se convierte al Señor es tu hijo, por eso el rol de padre tiene que estar restaurado dentro tuyo. De nada sirve guardar y conquistar sino es para dar a otros. Los padres eran los únicos que impartían la máxima bendición: “la progenitura”, y en el Antiguo Testamento los hijos se mataban para ser bendecidos por sus padres porque alguien que forma a otros tiene poder. Viene el tiempo de restauración en el gozo. Dios va a restaurar al niño, nos divertiremos pero no nos preocuparemos. Un conquistador es el que tiene autoestima ilimitada, metas claras en todas las áreas de su vida. Nunca sacrifiques una meta para cumplir otra, ni algo bueno por algo bueno. Dios levantará tu estima, quitará el cansancio y activará tus sueños. Dios quiere que vivas al máximo. El niño está en el 30 por uno, El conquistador está en el 60 por uno, El padre esta en el ciento por ciento. Viví una vida larga en cantidad y calidad. El secreto es vaciarse para que Dios te llene. |
martes 19 de febrero de 2008
Como vivir al ciento por ciento
Publicado por Javier y Maria Ines
Etiquetas: al ciento por ciento, como vivir, vivir
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